Mi familia

Mi familia
Mi familia

viernes, 9 de marzo de 2018

Sencillamente mujer

Ayer día ocho, se reivindicó a la mujer trabajadora en todo el país, un logro importante que estábamos esperando.
Muchas nos han precedido con un maravilloso ejemplo de amor y entrega: desde María de Nazareth, reinas que han influido en los imperios, cambiando el curso de los pueblos; escritoras, políticas, nos han pasado la antorcha del bien hacer.
Sin embargo, no existe aún el día de la madre valiente, que trabaja de sol a sol, que no recibe aplausos ni prebendas, haciendo filigranas para dar de comer a los suyos, pues no llega a fin de mes.
A esa mujer que desea ser madre y se le cierran las puertas de la amistad, abriendo la de los abortorios, como única solución, donde se huele el miedo, el olor a manzana amarga y la desesperación posterior que lleva a un larguísimo trauma.
Ésta sí que es una lacra del siglo XX que perdura a día de hoy, mientras mucha gente mira a otro lado.
Pensemos en la dignidad de la mujer, en sus hijos, esas miles de mujeres que han visto su esperanza deshecha, engañadas por cantos de sirena que conducen a una isla sin fin: de haber pensado así, Agustín de Hipona no existiría sin Santa Mónica; Constantino y su imperio sin Santa Elena, Ludwig van Beethoven y su música sin Maria Magdalena Keverich van Beethoven, etc…
Aún estamos a tiempo, seamos sinceros y decididos, erradiquemos con sentido común este mal del siglo, el aborto.
Ayudemos a la mujer en su mayor y noble vocación ”la maternidad”, derogando leyes injustas que nos están llevando al desequilibrio de muchos y convierten nuestra tierra en un lugar sin valores y en un país de viejos.
Seamos mujeres integras, más libres haciendo Patria y siendo el centro del hogar, pues la vida, ahora más que nunca, es lo verdaderamente importante.
Muchas gracias.