Parecen palabras
arcaicas, demodés, como dirían los franceses, pero no es así; esta frase
resume, cosas claras, orden, justicia con el prójimo y saber estar a la altura
de las circunstancias en todo momento. Los valores son fruto de una cuidada
educación, sentido común y actos buenos repetidos muchas veces; la paciencia,
la voluntad, el afecto a los demás son claro exponente de ello.
Hoy se ha perdido ese
norte llamado respeto y educación que son los pilares de una sociedad sana.
Algunos jóvenes
alardean de sus frases burdas, de sus gestos groseros, etc…creyendo ser más
hombres ó mujeres. ¡Qué error! Los hombres, se miden por sus buenas actitudes,
su reciedumbre y generosidad; Las mujeres por delicadeza, intuición y
paciencia; complementándose perfectamente.
Me da verdadera pena,
sentir como en nuestro tiempo se desliza cuesta abajo sin freno, por un camino
que conduce al fracaso total del siglo XXI. Sin amor, educación y valores
morales, somos verdaderos muñecos de guiñol.