Mi familia

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jueves, 16 de mayo de 2024

Mentiras disfrazadas

Las mentiras disfrazadas son los discursos de los famosos, millonarios y políticos en época de elecciones, de los listillos de turno, que quieren convencernos del rápido arreglo del país, gracias a un marketing bien planeado y una desfachatez sin nombre.

Todos ellos, lobos disfrazados de corderos, presumen de la ayuda a los más necesitados, solucionando problemas que sus contarios no terminaros.

¿Cómo podemos creerles si no practican lo que prometen, ni tienden una mano a las familias desestructuradas llevando los recursos necesarios que impidan sus desesperación’

Vemos también impunemente como cada cinco minutos muere un niño indefenso en un abortorio, pagado además con nuestros impuestos.

Contemplamos sin despeinarnos cifras de dinero desaparecido, dinero que compra poder, poder que recoge favores y votos, al carísimo precio de millones de vidas cercenadas y admitimos una frase manida y manipulada tan hábilmente que parece verdad. “La mejor, la interrupción del embarazo”, ¡ojo! Eso no es verdad; se interrumpe algo que luego se puede continuar, ej. una lectura, una luz, etc…en el embarazo no se puede hacer, sencillamente se mata de forma cruel y diaria, a miles de niños, con técnicas abrasivas, durísimas, y de fuerte succión en un frío quirófano.

No nos cuenten mentiras que nadie cree ya, formas de legislar que nos horrorizarán años más tarde.

Somos un país de viejos, cada día más, los jóvenes emigran buscando nuevos horizontes.

Pónganse las pilas, creen empleos, incentiven proyectos, en lugar de abortorios, recuperen el dinero malgastado en estos últimos treinta años, y devuelvan así la honradez e ilusión perdidas.

Construyan, no deshagan, cumplan, prometan, realicen cambios sensatos.

España, señores políticos, lo merece, el país lo necesita, y las mentiras disfrazadas, déjenlas en casa, está a punto de terminar el carnaval.

miércoles, 10 de abril de 2024

Los niños Down son maravillosos

 

Abortar a un niño indefenso es un crimen cobarde, pues no se puede defender, ni siquiera con un pequeño gritito.

Recordando la historia nos indignaba como los espartanos “mataban” a los bebés que no podrían ir a la guerra, si tenían un miembro torcido, u otra falta los tiraban a la Laguna Estigia.

Los más débiles son carne de cañón, por egoísmo puro y duro; se disculpan con la frase maldita que ha calado a medio mundo.

“La interrupción del embarazo”. Mentira, el embrión con sus células, su cuerpecito, manos y el resto del cuerpo, se deshace tranquilamente.

No saben que les hará felices, son chiquillos muy cariñosos y una buena parte de ellos han conseguido estudios superiores, como el pianista ciego, chino y Down que maravilla los teatros de medio planeta con sus conciertos, es un crack.

La sensibilidad y la dulzura de un Down nos apasiona y matar a un inocente es una falta de amor que nunca se perdonarán.

 Son ángeles en la tierra y tienen el sillón preparado en el Cielo, el Creador les espera con los brazos abiertos; ellos lo saben desde el vientre de su madre: 

                           “I am dragonfly”

                           “I feel other line”

                           “When lives in peace”

                            “News days toghether”

                            “Thank you”

lunes, 4 de marzo de 2024

Una mujer especial

 

Se llama Soraya Falcón, buena planta, sonrisa pronta y con unos valores recios. Es amiga mía desde hace años, me admira su optimismo y voluntad, llevando la Compañía de Teatro Al-Haniz, apoyada por su marido y unos polifacéticos actores que hicieron anteanoche la famosa novela de Agatha Christie llamada “Diez negritos”: poniendo a todo el personal del teatro aplaudiendo a rabiar, en pie, como se hace en Sevilla con palmas alegres.

Tus compañeros de trabajo metidos en sus personajes, bordaron con hilo invisible el suspense y la emoción.

Una tarde inolvidable en el Centro de La Ranilla, un descanso para el espíritu con una pizca de emoción hasta el último segundo, que dibuja el final sorprendente.

Gracias Soraya y a tu genial compañía, en estos difíciles momentos, nos has hecho suspirar, pensar y sonreír. Por eso, invitaste al duende mágico del teatro que ondeaba sobre vuestras cabezas con tanta ilusión, redondeando toda la emoción contenida en los espectadores.

Muchas gracias por el magnífico espectáculo.