Se llama Soraya
Falcón, buena planta, sonrisa pronta y con unos valores recios. Es amiga mía
desde hace años, me admira su optimismo y voluntad, llevando la Compañía de
Teatro Al-Haniz, apoyada por su marido y unos polifacéticos actores que
hicieron anteanoche la famosa novela de Agatha Christie llamada “Diez negritos”:
poniendo a todo el personal del teatro aplaudiendo a rabiar, en pie, como se
hace en Sevilla con palmas alegres.
Tus compañeros de
trabajo metidos en sus personajes, bordaron con hilo invisible el suspense y la
emoción.
Una tarde inolvidable
en el Centro de La Ranilla, un descanso para el espíritu con una pizca de
emoción hasta el último segundo, que dibuja el final sorprendente.
Gracias Soraya y a tu
genial compañía, en estos difíciles momentos, nos has hecho suspirar, pensar y
sonreír. Por eso, invitaste al duende mágico del teatro que ondeaba sobre
vuestras cabezas con tanta ilusión, redondeando toda la emoción contenida en
los espectadores.
Muchas gracias por el
magnífico espectáculo.