Vuelvo a repetirlo, somos Pro-Vida hasta la médula, e intentamos inculcar esos valores morales a mucha gente; exponiéndoles la verdad y la belleza de ser madres, a pesar del panorama gris que nos rodea.
Aparte del trabajo serio y constante de los voluntarios, esta semana se han impartido charlas de formación divulgativa: El domingo día 5 en la Parroquia de San Sebastián y dos más los días 7 y 10 en la sede de Pro-Vida. Todas ellas, con una hora de duración aproximadamente e interesantes preguntas por parte del público asistente. Ayer, el Colegio Highland y pasado mañana el de Tabladilla, vienen a nosotros con una buena actitud, ganas de servir a otros y regalo de su tiempo que es una de las cosas que más cuesta. Todo esto nos hace tener una nueva esperanza en los jóvenes de corazón amplio que encandilan sus miradas en esta bonita labor y en las ropitas de los bebés entendiendo el cariño y las ansias de ternura y maternidad.
Dicen venir a aprender, y somos nosotros los enseñados por su sana juventud y la alegría que brilla en sus ojos, reafirmándonos en la labor futura de Pro-Vida que seguirá siendo eso: una cultura de Amor a los cientos de niños que vendrán.