Mi familia

Mi familia
Mi familia

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Sencillamente mujeres

No hay palabras para describir el horror de tanta barbarie, ni siquiera pinceles con que dibujar la maldad. Ni tampoco sonidos que reflejen a nuestro alrededor el miedo y la angustia que han sentido a diario cientos de mujeres.
Vivimos en una sociedad cansada de problemas económicos, falta de valores morales que cierra los ojos ante lo evidente: con una ignorancia culpable hacia sus dos principales pilares. “Los niños indefensos no nacidos” y “las mujeres violentadas en su femineidad”. Son ilusos los que así piensan, llenos de una soberbia enfermiza que les lleva a las mayores cobardías para su aparente satisfacción; la muerte de un ser humano, único e irrepetible.
Todos tenemos que tomar partido claro y sincero, ayudar a erradicar estos males endémicos que son la desesperanza y el furor injusto, que nada arreglan.
Debemos formar a las nuevas generaciones, más y mejor a nuestras mujeres jóvenes, reafirmarlas en su papel histórico, su valía y autoestima, darles ejemplos de tantas madres prudentes y cultas en épocas anteriores, tan dignas de respeto por ser féminas y femeninas en todos los trabajos.
Las mujeres, sencillamente lo quieran algunos ó no, son la base de la sociedad, su dignidad es la nuestra, su vida es dar vida, resultado del Amor que dan a raudales sin pretender nada a cambio.
Levantemos pues, una y cien voces, mil silencios de respeto y admiración a estas mujeres que hoy y siempre nos han enseñado lo mejor, sin fin, desde el principio.
La cuna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario