Un número especial, con garbo con alegría en estos momentos donde el país, se enreda en controversias, en crispaciones políticas y económicas que podían obviarse. ¿Y cómo dirán ustedes? Muy sencillamente, olvidando la soberbia, ocupándose de los más necesitados, trabajando por hacer algo más felices a quien nada tienen, compartiendo nuestro tiempo con amabilidad que no cuesta.
“Hacer guerra al sofá” de la poltronería y dedicar más horas a las tertulias familiares que enriquecen nuestros valores.
Parece utópico, lo sé, pero hay mucha gente que lo hace, silenciosamente y contribuye así a equilibrar la balanza de las tonterías.
Un claro ejemplo, este año han nacido 296 niños más en Sevilla, como en años anteriores, gracias a un grupo de personas valientes entregadas y sencillas, que tejen ropita, dan charlas a madres desesperanzadas y escuchan sus cuitas quincenalmente ó más si es necesario: esas mujeres requieren una autoestima para sobrevivir sin ser machacadas.
Animo a los sevillanos, a colaborar, con esta y otras muchas labores magníficas de comedores en la Iglesia, particulares, y Hermandades que se desviven diariamente, ayudando sin pedir nada a cambio.
Bancos y Cajas, Banco de Alimentos, amigos todos, que tienden la mano y han hecho posible, salvar con alegría, y recio trabajo a 296 bebés, sus madres agradecidas y las familias que les rodean, de toda raza y color, en un espacio reducido, sin separatismos ni crispaciones, el pequeño piso, de Pro-Vida, donde hacemos Patria a diario, por amor al prójimo.